Según la tradición oral de la Ciudad de Guatemala, Pie de Lana fue un reconocido bandido que robaba en las casas del Centro Histórico para favorecer a las personas que más lo necesitaban, es decir que robaba para ayudar a los ciudadanos de escasos recursos.
Al personaje de Pie de Lana se le describía como un hombre que carecía de peso. Se pensaba así por su forma de desplazarse. Era sigiloso, envuelto en capa negra y con sombrero de alas.Se le consideraba un bandido. Atemorizó a todo el
barrio de la Ciudad de Guatemala en los últimos años del siglo XVIII. Tenía una
manera peculiar de escalar las paredes y sobre todo, el de mantenerse sobre los
tejados sin hacer el menor ruido. Esto fue precisamente lo que le dio fama a su
nombre.
Se colocaba
varios pares de calcetines para protegerse del ruido. De esta forma, los dueños
de las casas no se daban cuenta del robo.
Según la
historia novelada, con el producto de botín robado, Pie de Lana ofrecía ayuda a
los pobladores que lo necesitaran.
