El Antiguo Cuartel de Amatitlán es una construcción clave en la historia del municipio. Su origen está ligado a los terremotos de 1917 y 1918, y su evolución refleja cambios administrativos, políticos y sociales a lo largo del siglo XX en Guatemala.
Los terremotos de 1917 y 1918 causaron severos daños en Amatitlán, destruyendo múltiples edificaciones públicas, entre ellas el antiguo cuartel. La emergencia obligó a reorganizar los espacios administrativos y planificar nuevas construcciones que respondieran a criterios más resistentes frente a futuros eventos sísmicos en la región.
Ante este
contexto, el Gobierno decidió reconstruir el cuartel en el mismo terreno. Para
ello, se adquirió un espacio contiguo que permitió ampliar el proyecto. El 23
de marzo de 1921, la Tesorería Nacional autorizó el pago de 20 mil pesos por
los terrenos necesarios para iniciar la obra.
La
construcción del nuevo edificio se desarrolló entre 1921 y 1925, durante los
gobiernos de Carlos Herrera y José María
Orellana. El
proyecto fue diseñado inicialmente por el arquitecto italiano Guido Albani,
reconocido por su experiencia en concreto armado y propuestas modernas para la
época en Guatemala.
El edificio incorporó un sistema antisísmico basado en
concreto armado, una técnica innovadora en esos años. Este enfoque buscaba
mayor durabilidad estructural. Posteriormente, debido a limitaciones
económicas, la dirección de obra quedó a cargo del maestro Manuel Espinoza,
quien continuó la ejecución del diseño original.