La niñez de Mario Roberto Pellecer estuvo rodeada de retos, encontró estabilidad gracias a su familia y al ambiente que vivió en su comunidad. Durante sus años de estudio no imaginaba convertirse en mago, pero con el tiempo descubrió su camino artístico y lo tomó con dedicación.
Un espacio importante en su formación fue el recordado almacén «Tu Broma». Este negocio, propiedad de don Jack Wickper y su esposa doña Lisseth, ofrecía artículos de magia y bromas. Allí conoció a aficionados y poco a poco empezó a involucrarse en presentaciones y ensayos. Ese lugar motivó su esfuerzo por perfeccionar trucos y mejorar su presencia escénica.Su primera
actuación pública ocurrió en el Paraninfo Universitario en
1977. En televisión debutó después de insistir ante don Jorge Méndez y luego
ante el productor Jorge Quiñónez. Tras varias audiciones logró entrar al
programa, donde comenzó a darse a conocer. Con el apoyo de Arturo Soto, alcanzó
mayor exposición en espacios televisivos como Campiña.
Más adelante trabajó como actor cómico junto a Taco y Chalio,
lo que fortaleció su habilidad
para combinar magia con humor.
Uno de los trucos que más llamó la atención de su público fue «comer
hoja de afeitar». Además, inició giras fuera del país, especialmente a México,
donde conoció a artistas como Chen Caí, el Mago Mandrake y el Mago Frank. Estas
experiencias le permitieron aprender técnicas nuevas y enriquecer su estilo.
El
personaje del «Conejo Blass» surgió después de observar un
modelo en un catálogo de artículos mágicos. Inspirado por ese diseño y por el
trabajo de otro mago nacional, mandó a fabricar uno más grande y lo incorporó
en sus shows. Descubrió que el humor era una capacidad natural, lo que marcó su
sello personal.
En 1983
fundó Marcel Entertainment, empresa dedicada a
espectáculos familiares y eventos privados. Años después, en 2003, inauguró el Teatro
Mágico Marcel, donde él y su hija Jen Pellecer han presentado
shows y brindado espacio para grupos teatrales.
Créditos: Guatemala.com
