La Octava Calle de la Zona 1 de la Ciudad de Guatemala es una vía con profunda tradición comercial e histórica. Conocida en la época colonial como la Calle de los Mercaderes, se extiende desde la 15 avenida hasta la 1ª avenida, cruzando por puntos clave del Centro Histórico. Su historia refleja los cambios urbanos, comerciales y sociales que ha experimentado la ciudad desde la fundación de la Nueva Guatemala de la Asunción.
Orígenes y comercio colonial
Durante los
primeros años de la ciudad, la Octava Calle se dividía en dos
tramos. El lado oriente, próximo a la popular Plaza de la Constitución, era llamado Calle de los Mercaderes debido a
su cercanía con el Portal de los Mercaderes, hoy conocido como Portal del Comercio. El nombre surgió porque allí se ubicaban
vendedores, quienes ofrecían productos bajo galeras en cajas de madera.
A medida
que creció la actividad comercial, esta se expandió hacia las calles cercanas.
En la Octava Calle se establecieron también los llamados «achimeras»,
comerciantes ambulantes que traían productos desde distintos departamentos del
país. Esta combinación de vendedores con puestos fijos y ambulantes convirtió a
la calle en un punto clave del comercio urbano.
A lo largo del tiempo, la Octava Calle albergó construcciones
importantes. En la esquina con la 9ª avenida se encontraba el Hotel Unión, que
en el siglo XIX era conocido como Casa de Dolores. En la 10ª avenida se localizaba el primer palacio
arzobispal del país, y también la iglesia de Santa Rosa, que fungió como
catedral provisional mientras se finalizaba la actual Catedral Metropolitana.
Más
adelante, sobre la 11 avenida, se encontraba el Hotel España, que anteriormente
fue residencia del escritor José Batres Montúfar, frente a la antigua Plaza Colón y el Teatro Colón.
