Las llamadas calles reales existieron en diferentes poblaciones de la época hispana, al formar parte de los caminos reales que conectaban las ciudades y pueblos del Imperio. Estas rutas eran diseñadas con criterios de ingeniería y se utilizaban tanto para el comercio como para la organización religiosa y social de los habitantes.
En el caso de San Marcos, su Calle Real aparece documentada desde el siglo XVIII en escrituras de compra y venta, así como en testamentos donde se mencionan inmuebles con la frase «Calle Real de por medio». Esto demuestra su importancia en la traza urbana y su rol en la distribución de propiedades. Además, esta vía enlazaba puntos estratégicos como la Iglesia Parroquial, situada originalmente en el centro del poblado, y el templo del Calvario, a la entrada de la localidad.El siglo XX trajo
grandes transformaciones para la Calle Real de San Marcos. El fuerte terremoto
de 1902 afectó severamente a la cabecera departamental, destruyendo numerosas
edificaciones. A partir de 1914 comenzó un proceso de reconstrucción que
impactó directamente la fisonomía de esta vía.
Los inmuebles fueron levantados
nuevamente, algunos con técnicas tradicionales y otros con estructuras más
modernas, lo que dio a la Calle Real una apariencia renovada. Este proceso se
extendió durante las décadas siguientes, hasta antes de los terremotos de 1942
que volvieron a modificar la arquitectura de la ciudad.
Durante
este período, la calle también recibió otros nombres, como «Calle 30 de Junio»
y «Calle Nacional para Sacatepéquez», denominaciones que reflejaban contextos
políticos y administrativos. Sin embargo, con el tiempo recuperó su designación
original, reafirmando su lugar en la memoria local.
En la década de los
años cuarenta, la Calle Real de
San Marcos aún conservaba un ambiente sereno.
Testimonios de la época recuerdan las jornadas en que las personas
podían transitar sin el tráfico actual, disfrutando de calles tranquilas y
silenciosas. Era un espacio donde la vida social se desarrollaba con sencillez,
ya fuera al dirigirse a los templos, al comercio o a visitar a vecinos
y familiares.
Créditos: Guatemala.com
